Cuento sobre los cyborgs

Aquella mañana Lilith se levantó preocupada. No sabía porqué pero algo le había hecho sentir inquieta en la cama y se había despertado sobresaltada.

Reflexionó un rato y por fin pudo recordar lo que estaba soñando. Había tenido una pesadilla.

Era en relación con un gran inspirador de masas, el doctor Kevin Warwick. En su sueño había un niño en mitad de un lago ahogándose, su madre gritaba desde la orilla y un agente se acercaba a ella diciéndola: Lo siento sra. Warwick, no podemos hacer nada.

Ella seguía gritando: ¡Kevin, Kevin! mientras gemía y lloraba.

Lilith comprendió que para ella personas como Warwick, Jens Nauman, Michael Chorost o Cameron Clapp entre otros, los primeros cyborgs de la historia, habían supuesto grandes inspiraciones.

Inmediatamente se acordó de su hermano y lo llamó.

– Hola Leonardo, ¿cómo vas? – Preguntó Lilith con la voz aún afectada por el recuerdo de su pesadilla.

– Bien hermana, estoy bien. ¿Qué te pasa? – Respondió Leo un poco preocupado por la hora y el tono de voz de su hermana.

– Perdona, es que he tenido una pesadilla. Últimamente no he estado cuidando mi energía con todo este tema de las entrevistas y mi reportaje acerca de cómo ha cambiado el mundo en las últimas décadas.

– Bueno, tranquila. Desayuna, haz un poquito de Yoga o Reiki, eso como tú te sientas, y vienes a verme. No me cuentes tu sueño antes de desayunar, que ya sabes que papá dice que da mala suerte.-Ambos rieron al unísono.

– De acuerdo hermano, gracias. Me vendrá bien. Está relacionado con tu trabajo.- Lilith se despidió amablemente y desconectó.

Al llegar a su trabajo International Robot Inc., Leonardo estaba esperándola.

– Hola Lili, ¿mejor?- Preguntó Leonardo.

– Sí, gracias, mucho mejor. Te cuento el sueño y así me lo quito de encima- dijo Lilith ya sonriendo.

– Guau, ¡qué angustia!- contestó Leonardo al terminar de escuchar a su hermana.

– A ver Lili, no quiero que creas que la creatividad humana está en manos de una persona u otra. Si bien es cierto que hay personas que han sido auténticos visionarios e inspiraciones para lo que luego se ha desarrollado, no significa que todo lo que se ha desarrollado, no existiría de no haber existido ellos.- Miró a su hermana con cierto tono de gravedad.

– Tienes razón, no lo había visto bajo ese prisma.-Contestó Lili.

– No obstante, te voy a enseñar cosas que te van a encantar y me incluyes en tu reportaje, ¿vale?, luego nos vamos a comer, que hay un Hindú cerca que en el que ponen un chicken pasanda increíble.-Dijo Leo.

Los hermanos fueron recorriendo los pasillos del departamento de robótica industrial en los que trabajaba Leonardo. Lilith pudo ver incluso en el departamento de zoobótica, los prototipos de zoobots híbridos nuevos que habían inventando para la defensa del equilibrio ecológico.

– ¿Te gustan?- preguntó Leonardo.

– Sí me parecen alucinantes pero realmente hay una cosa que me gustaría ver y es…- Lilith no terminó de hablar cuando su hermano dijo: – Ya la biorobótica humana.

– Sí, hermano, eso es lo que hoy realmente restablecería mi tranquilidad.- Repuso Lili.

– Tranquila, ya me lo imagino. Por tu sueño. ¿No?- Siguió diciendo Leo.- Vas a flipar. No te lo vas a creer. Te va a animar muchísimo.

Montaron en un transportador y viajaron por unos túneles diagonales hacia el departamento más grande de todos.

– Mira Lili, la razón por la que este hangar es tan grande, es porque aquí hemos decidido que la reconstrucción de los miembros perdidos para un humano son suficientemente importantes como para no mandar diseños gráficos y que los fabriquen en otro lugar.

– Este sitio es diseño y producción para evitar que si una buena idea funciona, no se pierda tiempo en nada.

– Mira – entraron en un exposición de prototipos de articulaciones. Parecía una tienda antigua de muñecas, como lo que cualquier niño imaginaría. Como un hospital de muñecos.

Había brazos y piernas que aunque se notaba que eran de silicona, estaban enchufados a placas estimuladoras que hacían las veces de sistema nervioso y hacían que las partes se movieran con un dinamismo increíble.

El único motivo por el que no parecían reales era por el material, que aunque estaba muy bien logrado, mostraba su origen artificial. Pero los movimientos… eran increíbles.

Había dos brazos escribiendo en un teclado antiguo que funcionaban con la precisión de unos brazos biológicos naturales. Les habían incluido pelo, uñas e incluso cutículas.

Junto a estos brazos que estaban escribiendo, había unos brazos de hombre echando un pulso, desde luego sus movimientos no eran los típicos robóticos que Lilith recordaba, sus movimientos eran bruscos y rápidos. Parecían lagartijas.

En otra zona había unas piernas cruzándose y descruzándose. Otras andando.

Lilith miró a su hermano y le dijo: Guau Leo ¿son estos los prototipos de conexión con la espina dorsal de los que hablaron el otro día en el telediario?

– Estamos casi al final del proceso, ha tenido que hacerse con el equipo de regeneración neuronal. El equipo está funcionando, pero no digas aún nada. Yo te aviso.

– Vale. Oye… parecen tejidos reales.

Leo la miró y le dijo: Buah y eso que no los has visto con la última capa de pintura.

– ¿Sabes por qué no lo sabías hasta ahora? Porque probablemente si has visto algún miembro robótico, ni te has enterado.

– Pues seguramente. Bueno Leo, te dejo un ratito para que ordenes tus cosas y te espero en el restaurante que me dijiste, escribiré desde allí ahora que lo tengo fresquito.

Nota de la autora: El mundo de la robótica está progresando en poco tiempo tanto que un año es una inmensidad. El campo de la robótica encarna actualmente la idea de que si el hombre trabaja en grupo es capaz de cualquier cosa. Los cyborgs son parte ya de nuestro mundo y van a ir ligados al progreso de la robótica por lo tanto tiene su futuro asegurado

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