Cuento de la letra r

Ortografía de la letra r

Las gemelas Rosa y Roja

Érase una vez unas hermanas gemelas llamadas Rosa y Roja. Eran adoptadas y vivían en Villanueva de la O, un pueblo lleno de vocales. Sus padres eran Eugenio y Emilia. Para adoptarlas tuvieron que ir a la gran ciudad Consonantinopla. De vuelta al pueblo, muy orgullosos, los padres colgaron en la casa el siguiente letrero: “Familia ERRE”

A pesar de lo contentos que estaban, en el pueblo muchos miraban a las niñas como a bichos raros. Y era normal, pues Rosita y Rojita eran las únicas consonantes.

En el pueblo eran todos muy ruidosos y sus conversaciones eran muy sonoras. Normal… eran todas vocales. Por eso a Rosa y a Roja apenas se les escuchaba entre tanta vocal. La única forma de que las oyeran es cuando estaban juntas, porque cuando estaban ellas solitas… apenas se las oía.

La maestra cuando quería oír a alguna de ellas, lo que hacía es que las ponía delante. Y es que, cuando no se les ponía ninguna vocal delante, se las oía alto y claro. Doña Hache era en realidad un hada disfrazada, que aunque nadie lo sabía, en realidad era una consonante. Era buena en su labor y no le gustaba que las hermanas estuvieran juntas porque cuando las gemelas se juntaban, montaban mucho revuelo. Doña Hache prefería mantenerlas separadas entre las vocales y cuando las quería oír, las ponía delante. Claro que las niñas cada vez que podían, se ponían juntas, pero era muy fácil darse cuenta porque sonaban tan fuerte como el motor de un tractor.

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